jueves, 5 de noviembre de 2015

... y en un mundo paralelo,

 muy paralelo ...

Estaba en un local haciendo o quien sabe que esperado.
Todo era muy claro. Había mucha luz, de un blanco agradable a la vista. Mientras él en el mostrador hablando con el tendedero de espalda a mí. Vestía zapatos negros, jeans muy azules y ajustados – pero no al máximo como se usan hoy - un poleron blanco a la cintura, ancho.
Lo miré lentamente de abajo hacia arriba y me detuve en su rabo. No cabe duda que lo conocía, porque nadie lo tiene como él. Pero, era él realmente?! Seguí subiendo mi mirada hasta llegar a su cabeza. Era su pelo negro, voluptuoso y con ondas. Y antes de responderme que era él, se volteó y me sonrió, y volvió a conversar con quien lo estaba atendiendo.
Estábamos juntos y andábamos en algo. Con nosotros había un niño pequeño algo extraño. Era enfermo y lo habían salvado colocándoles algunos implantes en su cuerpo. Lo queríamos mucho y era muy inteligente… se veía demasiado inteligente para su edad. Luego salimos y me tomo de la mano y sentí esa asquerosa sensación de seguridad que tenía cuando estaba con él. 
Me llevó a un mirador, me abrazó y beso. Lo malo de esa escena es que me gustó demasiado y no quería que parara, y yo continué con los besos. Uno, otro y otro.
De ahí nos fuimos y llegamos a casa. En ella había tres niños más. Un niño y una niña que eran casi de la misma edad. Me pareció que eran mellizos, más una pequeñita muy inquieta.
Yo solo observaba. Estaba muy sorprendida para decir algo, mientras él me miraba y sonreía, organizando algo con los niños. Se supone que los 4 pequeños eran nuestros!!
Al pequeño que andaba con nosotros, le recordaba que solo él podía salvarlos y que no lo olvidara. Y los niños que eran de la misma edad, tenían que hacer otra cosa. Algo pasaba o iba a pasar y nosotros teníamos que detenerlo … Muy Raro??!!, Yo seguía mirando sin interferir en nada. Tampoco sabía que hacer o decir. Mientras Él solo me miraba. Luego tomo mi mano y no la soltó más. Y sin decirme nada, sentí que me dijo: ”Tranquila, yo cuidare de ti”, no te soltaré! (eso siempre ocurría entre nosotros – hablar sin decirnos nada).
Mierda!!!!, que sensación más extraordinaria … y que miedo volver a sentirla, porque se extraña descansar en su seguridad.

PD: dejo en claro que ante lo hechos contados y soñados no fumé nada (><) …solo fue un sueño … paralelo, del cual me habría quedado para saber en que finaliza.  



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