lunes, 27 de junio de 2016

un fin de semana cualquiera

Ocho de la noche y ya estoy acostada. No se bien que paso este fin de semana, pero al despertar hoy me dolía todo mi ser.
Pues bien, retrocedamos.
El Sábado fue un día para mí. Tenía pensado hacer varias actividades, pero no hice mucho. Solo el placer de no hacer nada. PLACER! ...Ah! y creo, aun cuando ya no recuerdo bien, que al terminar el día tuve un placer más. Y fue brutal (sí, es bueno tenerlo sin importar el compromiso).
Prosigamos. Al iniciar el domingo fue de respirar y respirar. Que bueno es el aire de cordillera. Te sientes bien y tus pulmones te lo agradecen, porque sin duda les sobra vida. Y así luego de: aire, aire y más aire, de muchas fotos, rica comida - y mucha- y unas aspiradas de a dos de algo verde sin etiquetar, que posiblemente hace que retome la suciedad de mis pulmones, llega nuevamente el grato placer. Claro que esta vez fue diferente, luego del volátil amigo verde.
Para finalizar dormir acompañada de una noche de pesadilla y un despertar de lunes con un dolor general que poco entiendo, aun cuando estoy haciendo este catastro.

Pienso: aire, sexo o/y el verde?!
... Lunes veinte quince

No hay comentarios: