lunes, 17 de julio de 2017

Colina abajo

Crecer o saber que ya debes crecer, te hace estar mas mal que bien. A mí y a muchos.
Honestamente no soy una persona que pase la vida saltando, tirando flores y corazones a diario, pero no andaba tan mal. La tolero y pretendo disfrutarla.


Sin embargo, tengo que decirlo; hoy ya no. Para mí el cambio fue pesado y la caída abrupta. Y dolió.
Cada día es despertar y sentir que nada es bueno.
Se que suena a mucha queja, pero hay días en que lo necesito y me lo permito. Este es mi mundo y las reglas las pongo yo. Mientras, fuera de aquí el apoyo es nulo. Yo no cuento nada -es mejor así- y creo que no importa a quien debiera. Que frustrante, pero con el tiempo solo dices: que más da!

En resumen el invierno se instaló con mucho frío y lluvias. Mientras yo con ganas de nada y con muchas responsabilidades.

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